Influencia del estado nutricional (IMC) y probióticos en la microbiota vaginal: Relación con infecciones vaginales y fertilidad. Una revisión sistemática

La relación entre el estado
nutricional y la microbiota vaginal es cada vez más evidente en la
investigación científica, ya que la alimentación puede influir en la
composición y equilibrio de los microorganismos que habitan en la vagina. El
microbioma vaginal presenta características únicas en cuanto a la abundancia y
diversidad microbiana en comparación con otros sitios del cuerpo que albergan
ecosistemas microbianos. El análisis de secuenciación del 16S rRNA de muestras
vaginales reveló que las bacterias predominantes son del género Lactobacillus. Estos
lactobacilos contribuyen a regular el pH vaginal y previenen infecciones
mediante la producción de ácido láctico.
Así mismo un desequilibrio en la
microbiota vaginal relacionados con un IMC elevado no solo incrementan el
riesgo de infecciones como la endometritis, sino que también pueden afectar la
salud reproductiva. Los cambios en el ecosistema vaginal se vinculan con
dificultades como la infertilidad y complicaciones en el embarazo y para ello
una adecuada suplementación con probióticos beneficia y previene enfermedades
vaginales.