Las emociones como encargadas de regular el comportamiento alimentario

La experiencia emocional es individual, dependiendo las vivencias y su entorno, cada persona tiene consecuencias diferentes. En ese sentido, las emociones pueden incidir en las decisiones de las personas; el hecho de que las personas controlen sus decisiones motivadas por sus emociones lleva a problemas de salud como sobrepeso y obesidad, así como trastornos de la conducta alimentaria. Por lo cual, el objetivo de la presente investigación fue describir cómo influyen las emociones percibidas sobre la elección de alimentos en personas de 20-55 años.
Este estudio constó de una recolección de datos en la que se utilizaron dos instrumentos (EMAQ y GEW) en dónde participaron 30 individuos. Dentro de los resultados obtenidos fue posible identificar que las emociones negativas son las que tienen mayor incidencia con una media de 50.30 ± 12.953. Contrariamente las situaciones positivas fueron las que se puntuaron con menores valores con una media de 14.833 ± 6.192. Así como dentro de las frecuencias de las emociones se registraron con muy alta intensidad: interés, placer, alegría y amor; por el contrario, las que se reconocieron con muy baja intensidad fueron: asco, desprecio, odio y enojo.
Con base en lo anterior, se identificó que la mayoría de los individuos reaccionan consumiendo alimentos motivados por alguna emoción principalmente por frustración, así como la falta de concientización de las emociones y la importancia que tienen en la elección de alimentos, llevando a buscar cubrir necesidades momentáneas evitando afrontar las situaciones que provocan un desequilibrio de emociones.